Otro post muy estimulante, Álvaro. Es cierto que algunos conocimientos tienen un corto espacio de tiempo de validez, sobre todo los tecnicos o cientificos que son siempre escalones intermedios hacia verdades mas completas o consolidadas, pero no ocurre igual con los conocimientos sobre otras muchas cosas: arte, historia, personas, creencias, etc.
Es importante tener conciencia de que nuestras creencias sobre el mundo y las personas tienen una validez y estabilidad mayor que la delos conocimientos técnicos porque nuestra identidad está vinculada en buena parte a esas creencias-conocimientos. Si vivo creyendo que todo lo que sé tiene una caducidad a corto plazo entraria en crisis inmediatamente. El famoso FOMO seria una broma comparado con lo que sentiríamos en ese caso.
Creo que se debe ser consciente del avance del conocimiento y de la necesidad de actualizarse en lo técnico-profesional, pero igualmente importante es ponerlo en perspectiva para no caer en la ansiedad o en un problema de identidad. La solución podria ser dedicar parte del tiempo de trabajo al aprendizaje ( no un tiempo añadido al trabajo).
La semivida del conocimiento no debe convertirse en un problema de semi-identidad o de angustia crónica.
Sí, esto que dices es muy interesante y tienes toda la razón. Cuando me refiero al conocimiento, me refiero al técnico y científico, que suele ser el más cambiante. Ahí estuve sesgado y se me olvidó pensar en otra clase de conocimiento.
Es cierto que el conocimiento de las artes, historia y creencias, por ejemplo, suele ser mucho más estable en el tiempo. Por esta razón se recomienda siempre leer libros clásicos de disciplinas como la filosofía, pero no así libros clásicos de ciencia, cuyos datos están en muchos casos ya desactualizados.
Pues suena genial eso de la semi vida, si se traduce en no dejar jamás de aprender, en ilusionarte con cada descubrimiento nuevo, aunque destruya el anterior. En saber adaptarte a los cambios, sin sufrimiento viéndolos como un reto, un disfrute. Álvaro, Gracias por tus palabras. ✨
Me alegra que te haya inspirado. Es justo eso en esencia, hay conocimiento más entero que otro, pero otra parte de lo que sabemos es efímera y cada cierto tiempo requiere actualizarse. A más conocimiento eterno tengamos, más fácil será seguir pensando de forma acertada, por eso se recomienda siempre leer libros clásicos, porque mucho de lo que ahí está escrito sigue siendo verdad siglos después.
Es el mismo motivo por el que las noticias son mucho ruido y poca información de valor.
Resalto de manera especial la mención que haces a la noción del desaprendizaje. Es cierto que, como afirma Juan Baruch, hay conocimiento imperecedero o por lo menos más estable que el que entraría en un campo técnico-práctico mayormente asociado a las ciencias naturales y a las tecnologías de la información y la comunicación, pero también es cierto que en un entorno donde proliferan rápidamente las noticias falsas y la información cruzada, producto de la velocidad a la que se descubren fenómenos y se crean programas, es necesario actualizar los lentes a través de los cuales observamos toda esa vorágine de datos: eso es desaprender.
Y resulta tanto más importante cuanto que todo el conocimiento imperecedero que hayamos adquirido no será capaz de librarnos de las consecuencias que tiene para nuestra vida consumir, interpretar y almacenar información caduca solo porque responde a nuestras creencias, porque nos proporciona alivio, porque nos hace sentir que pertenecemos.
El desaprendizaje es, sin lugar a dudas, el desbloqueo necesario para potenciar nuestra capacidad de aprender a aprender, de adaptarnos a los cambios, de enfrentar las incertidumbres con confianza y de estar dispuestos a soltar paradigmas que no son funcionales para nuestra vida.
Gracias, de nuevo, por poner sobre la mesa temas tan agudos y finamente tejidos desde la interdisciplinariedad.
Lo que dices es muy interesante. Es la capacidad de desaprender algo de lo que nadie habla y es necesario, esa capacidad de cambiar la forma en la que piensas y actúas por una forma nueva. Yo mismo lo he visto en personas que siguen haciendo las cosas así porque "siempre lo han hecho así", pese a mostrarles formas de hacer lo mismo con menos esfuerzo y tiempo.
Actualizarse y encontrar la información valiosa entre tanto ruido es de verdad una habilidad muy cotizada.
Que el conocimiento pretenda actualizarse a cada instante es un problema. Hoy hay exceso de información, pero muy poca formación. En casi todos los ámbitos académicos, publicar se vuelve una exigencia, aunque no se tenga nada valioso qué decir. Hace siglos, escribir un libro era tan costoso, que solo las ideas realmente geniales perduraban para la siguiente generación. Hoy hay mucho derroche de información. Más importante que la habilidad para acumular nueva información, es la capacidad de discernir entre lo que vale la pena y lo que no. Discernimiento es lo que hoy necesitamos.
Esto que dices es muy interesante y concuerdo al 100%. Con la enorme cantidad de información que hay y la imposibilidad de actualizarse en todos los campos, lo mejor es escoger solo lo mejor de cada área y optar por el conocimiento más sólido que haya. Las teorías científicas que aún están a debate son un ejemplo de conocimiento volátil, pero conocer los fundamentos de la física, no. Igual sucede con las noticias, que es información muy volátil y que pronto perderá todo su valor.
Por eso los fundamentos son ideal y buscar a partir de ahí conocimiento actual de la mejor calidad. Consumir menos, pero mejor, quizá sea.
La deconstruccion del conocimieto es un hecho muy apetecido, estudiado y enseñado por el pensamiento complejo de Edgar Morin. La construccion de la realidad es casi a diario. Pero lo que te quiero comentar es que esta situacion tiene algo que ver con la perdida de la identidad del sujeto que esta sujetado al sindrome mediatico. Asi lo veo yo.
¿A qué te refieres exactamente con esto? ¿Te refieres a que construimos gran parte de nuestra información y así nuestra forma de pensar y personalidad en base a la información de los medios de comunicación de masas?
La constante cambio de informacion, y por ende cambio del conocimiento, (en el sujeto) van de la mano de la manera de pensar, sentir y estar en el mundo. una realidad mutante te saca de la zona de confort y te obliga a reestructurar tu conocimiento, y a cambiar la manera de ver el mundo, lo que te obliga a una superacion personal o a ralentizar tu desarrollo perdiendo tu identidad en tu contexto de actuacion.
Ahora sí te entendí mejor. Sí, la velocidad de cambio a todos nos niveles que vivimos hace que realmente puedas sentirte desubicado y sin identidad, porque cada vez es más difícil que algo que haces o en lo que creas perdure. Y por si fuera poco, tenemos más opciones que nunca, por lo que todo es cada vez más diverso, más difícil se vuelve clasificar o entender toda la realidad.
Mi debate hoy es si el superpoder del siglo XXI es aprender a aprender o aprender a cuestionar con efecto. Puede que la respuesta sea un mix (al menos para mí). De todos modos, si me ubico dentro del marco de tu texto, podría llegar a alinearme con tu pensamiento, excepto en lo que hace a la expresión "semi vida". De todos modos, gracias por pensar y compartir
Me alegra que te haya inspirado la idea y ojalá que te sirva. El término de semivida surgió al leer cuestiones de física, donde se usa el mismo término para hablar de la velocidad a la que algo desaparece.
Otro post muy estimulante, Álvaro. Es cierto que algunos conocimientos tienen un corto espacio de tiempo de validez, sobre todo los tecnicos o cientificos que son siempre escalones intermedios hacia verdades mas completas o consolidadas, pero no ocurre igual con los conocimientos sobre otras muchas cosas: arte, historia, personas, creencias, etc.
Es importante tener conciencia de que nuestras creencias sobre el mundo y las personas tienen una validez y estabilidad mayor que la delos conocimientos técnicos porque nuestra identidad está vinculada en buena parte a esas creencias-conocimientos. Si vivo creyendo que todo lo que sé tiene una caducidad a corto plazo entraria en crisis inmediatamente. El famoso FOMO seria una broma comparado con lo que sentiríamos en ese caso.
Creo que se debe ser consciente del avance del conocimiento y de la necesidad de actualizarse en lo técnico-profesional, pero igualmente importante es ponerlo en perspectiva para no caer en la ansiedad o en un problema de identidad. La solución podria ser dedicar parte del tiempo de trabajo al aprendizaje ( no un tiempo añadido al trabajo).
La semivida del conocimiento no debe convertirse en un problema de semi-identidad o de angustia crónica.
Un saludo
¡Hola Juan! :)
Sí, esto que dices es muy interesante y tienes toda la razón. Cuando me refiero al conocimiento, me refiero al técnico y científico, que suele ser el más cambiante. Ahí estuve sesgado y se me olvidó pensar en otra clase de conocimiento.
Es cierto que el conocimiento de las artes, historia y creencias, por ejemplo, suele ser mucho más estable en el tiempo. Por esta razón se recomienda siempre leer libros clásicos de disciplinas como la filosofía, pero no así libros clásicos de ciencia, cuyos datos están en muchos casos ya desactualizados.
Muy acertado comentario. ¡Saludos!
Pues suena genial eso de la semi vida, si se traduce en no dejar jamás de aprender, en ilusionarte con cada descubrimiento nuevo, aunque destruya el anterior. En saber adaptarte a los cambios, sin sufrimiento viéndolos como un reto, un disfrute. Álvaro, Gracias por tus palabras. ✨
¡Hola Sonia! :)
Me alegra que te haya inspirado. Es justo eso en esencia, hay conocimiento más entero que otro, pero otra parte de lo que sabemos es efímera y cada cierto tiempo requiere actualizarse. A más conocimiento eterno tengamos, más fácil será seguir pensando de forma acertada, por eso se recomienda siempre leer libros clásicos, porque mucho de lo que ahí está escrito sigue siendo verdad siglos después.
Es el mismo motivo por el que las noticias son mucho ruido y poca información de valor.
¡Saludos! ✨
¡Hola, Álvaro!
Resalto de manera especial la mención que haces a la noción del desaprendizaje. Es cierto que, como afirma Juan Baruch, hay conocimiento imperecedero o por lo menos más estable que el que entraría en un campo técnico-práctico mayormente asociado a las ciencias naturales y a las tecnologías de la información y la comunicación, pero también es cierto que en un entorno donde proliferan rápidamente las noticias falsas y la información cruzada, producto de la velocidad a la que se descubren fenómenos y se crean programas, es necesario actualizar los lentes a través de los cuales observamos toda esa vorágine de datos: eso es desaprender.
Y resulta tanto más importante cuanto que todo el conocimiento imperecedero que hayamos adquirido no será capaz de librarnos de las consecuencias que tiene para nuestra vida consumir, interpretar y almacenar información caduca solo porque responde a nuestras creencias, porque nos proporciona alivio, porque nos hace sentir que pertenecemos.
El desaprendizaje es, sin lugar a dudas, el desbloqueo necesario para potenciar nuestra capacidad de aprender a aprender, de adaptarnos a los cambios, de enfrentar las incertidumbres con confianza y de estar dispuestos a soltar paradigmas que no son funcionales para nuestra vida.
Gracias, de nuevo, por poner sobre la mesa temas tan agudos y finamente tejidos desde la interdisciplinariedad.
¡Hola Rut! :)
Lo que dices es muy interesante. Es la capacidad de desaprender algo de lo que nadie habla y es necesario, esa capacidad de cambiar la forma en la que piensas y actúas por una forma nueva. Yo mismo lo he visto en personas que siguen haciendo las cosas así porque "siempre lo han hecho así", pese a mostrarles formas de hacer lo mismo con menos esfuerzo y tiempo.
Actualizarse y encontrar la información valiosa entre tanto ruido es de verdad una habilidad muy cotizada.
Que el conocimiento pretenda actualizarse a cada instante es un problema. Hoy hay exceso de información, pero muy poca formación. En casi todos los ámbitos académicos, publicar se vuelve una exigencia, aunque no se tenga nada valioso qué decir. Hace siglos, escribir un libro era tan costoso, que solo las ideas realmente geniales perduraban para la siguiente generación. Hoy hay mucho derroche de información. Más importante que la habilidad para acumular nueva información, es la capacidad de discernir entre lo que vale la pena y lo que no. Discernimiento es lo que hoy necesitamos.
¡Hola Rodrigo! :)
Esto que dices es muy interesante y concuerdo al 100%. Con la enorme cantidad de información que hay y la imposibilidad de actualizarse en todos los campos, lo mejor es escoger solo lo mejor de cada área y optar por el conocimiento más sólido que haya. Las teorías científicas que aún están a debate son un ejemplo de conocimiento volátil, pero conocer los fundamentos de la física, no. Igual sucede con las noticias, que es información muy volátil y que pronto perderá todo su valor.
Por eso los fundamentos son ideal y buscar a partir de ahí conocimiento actual de la mejor calidad. Consumir menos, pero mejor, quizá sea.
La deconstruccion del conocimieto es un hecho muy apetecido, estudiado y enseñado por el pensamiento complejo de Edgar Morin. La construccion de la realidad es casi a diario. Pero lo que te quiero comentar es que esta situacion tiene algo que ver con la perdida de la identidad del sujeto que esta sujetado al sindrome mediatico. Asi lo veo yo.
¡Hola César! :)
¿A qué te refieres exactamente con esto? ¿Te refieres a que construimos gran parte de nuestra información y así nuestra forma de pensar y personalidad en base a la información de los medios de comunicación de masas?
La constante cambio de informacion, y por ende cambio del conocimiento, (en el sujeto) van de la mano de la manera de pensar, sentir y estar en el mundo. una realidad mutante te saca de la zona de confort y te obliga a reestructurar tu conocimiento, y a cambiar la manera de ver el mundo, lo que te obliga a una superacion personal o a ralentizar tu desarrollo perdiendo tu identidad en tu contexto de actuacion.
Ahora sí te entendí mejor. Sí, la velocidad de cambio a todos nos niveles que vivimos hace que realmente puedas sentirte desubicado y sin identidad, porque cada vez es más difícil que algo que haces o en lo que creas perdure. Y por si fuera poco, tenemos más opciones que nunca, por lo que todo es cada vez más diverso, más difícil se vuelve clasificar o entender toda la realidad.
Eso es un buen punto.
Mi debate hoy es si el superpoder del siglo XXI es aprender a aprender o aprender a cuestionar con efecto. Puede que la respuesta sea un mix (al menos para mí). De todos modos, si me ubico dentro del marco de tu texto, podría llegar a alinearme con tu pensamiento, excepto en lo que hace a la expresión "semi vida". De todos modos, gracias por pensar y compartir
¡Hola Mara! :)
Me alegra que te haya inspirado la idea y ojalá que te sirva. El término de semivida surgió al leer cuestiones de física, donde se usa el mismo término para hablar de la velocidad a la que algo desaparece.
¡Saludos!