Permíteme, Álvaro, que comparta una frase que pasó delante de mí hace unos días y que se me ha marcado a fuego.
«Mi padre era jardinero. Ahora es jardín.»
Es de Gueorgui Gospodínov, de su novela "El jardinero y la muerte". Ahora mismo estoy atrapado en su "Física de la tristeza", pero algo me dice que "El jardinero y la muerte" será la próxima que leeré.
Se dice que con el tiempo aprendes a vivir con la ausencia de un ser querido. Creo que es verdad. También creo que aprender a vivir con su ausencia no significa, por supuesto, olvidar ni que deje de doler, solo se aprender a vivir con ese vacío. Justo ahí es donde entró, sin verla llegar, la frase de Gospodínov. Un día estás tranquilo y lees una frase que te despierta recuerdos, y lo digo en el mejor de los sentidos. Para mí, estos días, ha sido esa frase.
Hola Carlos, esto que dices me emocionó, de verdad.
No conocía el libro y lo voy a leer, te lo aseguro. Esto me ha removido por dentro y me hacía falta. Gracias por tu comentario y esa reflexión tan necesaria.
No es lo mismo leer un texto como este cuando estás bien que cuando estás (muy) mal. Así que me tatuaré esta frase, porque ahora mismo me cuesta saber quien soy, pero creo en aquel que puede llegar a ser. Gracias.
Álvaro, gracias por compartir esas semillas que una vez leemos crecen dentro y nos ayudan, en cierta manera, a despertar.
Hace poco una paciente de 95 años, muy lúcida y llena de energía, me enseñó en su tablet un texto de Jean d'Ormesson, ensayista y novelista francés que me conmovió de un modo muy profundo.
Esta sería la traducción :
No dejéis que os engañen.
Recordad desconfiar.
Y hasta de la evidencia: se pasa la vida cambiando.
No pongáis demasiado alto ni a la gente ni a las cosas.
No las pongáis demasiado bajo.
No, no las pongáis demasiado bajo.
Subid.
Renunciad al odio: hace más daño a quien lo siente que a quien lo sufre.
No busquéis ser sabios a toda costa.
La locura también es una sabiduría.
Y la sabiduría, una locura.
Huid de los preceptos y de los que dan lecciones.
Tirad este libro.
Haced lo que queráis.
Y lo que podáis.
Llorad cuando haga falta.
Reíd.
Yo he reído mucho.
Me he reído del mundo, de los demás y de mí mismo.
Me pone a reflexionar en lo que he estado observando en mí y en alguien de mi círculo. Hablaba con ella y le pregunté, ¿sabes en quién te conviertes cuando estás con X o Y persona o ante X o Y situación? ¿Hasta qué punto sabemos quienes somos? Y..., me quedo con la última cita.
Hay personas que sí se transforman cuando son ellas las que cambian una a una sus tablas. Mientras que hay otras a las que solo le salen nuevas ramas tras tener que podar varias.
Gracias por compartirnos esta lección, Álvaro 👌🏻🙏🏻
Me alegra que te haya inspirado. Es una idea clásica que ya se preguntaron los filósofos de la antigüedad hace 2000 años. Las personas cambiamos, nos influyen el resto, hay cierta esencia en nosotros que se modifica, pero en el fondo, seguimos siendo los mismos. Cuidar quien nos influye es el primer paso para cuidarnos a nosotros. Hay que ser selectivo con quienes nos rodean.
Es una de las frases más optimistas que he leido en los últimos dias. Que bueno que aún no sabemos quien podemos llegar a ser! El viaje de la vida continua a sorprendernos siempre.
Permíteme, Álvaro, que comparta una frase que pasó delante de mí hace unos días y que se me ha marcado a fuego.
«Mi padre era jardinero. Ahora es jardín.»
Es de Gueorgui Gospodínov, de su novela "El jardinero y la muerte". Ahora mismo estoy atrapado en su "Física de la tristeza", pero algo me dice que "El jardinero y la muerte" será la próxima que leeré.
Se dice que con el tiempo aprendes a vivir con la ausencia de un ser querido. Creo que es verdad. También creo que aprender a vivir con su ausencia no significa, por supuesto, olvidar ni que deje de doler, solo se aprender a vivir con ese vacío. Justo ahí es donde entró, sin verla llegar, la frase de Gospodínov. Un día estás tranquilo y lees una frase que te despierta recuerdos, y lo digo en el mejor de los sentidos. Para mí, estos días, ha sido esa frase.
Hola Carlos, esto que dices me emocionó, de verdad.
No conocía el libro y lo voy a leer, te lo aseguro. Esto me ha removido por dentro y me hacía falta. Gracias por tu comentario y esa reflexión tan necesaria.
No es lo mismo leer un texto como este cuando estás bien que cuando estás (muy) mal. Así que me tatuaré esta frase, porque ahora mismo me cuesta saber quien soy, pero creo en aquel que puede llegar a ser. Gracias.
Álvaro, gracias por compartir esas semillas que una vez leemos crecen dentro y nos ayudan, en cierta manera, a despertar.
Hace poco una paciente de 95 años, muy lúcida y llena de energía, me enseñó en su tablet un texto de Jean d'Ormesson, ensayista y novelista francés que me conmovió de un modo muy profundo.
Esta sería la traducción :
No dejéis que os engañen.
Recordad desconfiar.
Y hasta de la evidencia: se pasa la vida cambiando.
No pongáis demasiado alto ni a la gente ni a las cosas.
No las pongáis demasiado bajo.
No, no las pongáis demasiado bajo.
Subid.
Renunciad al odio: hace más daño a quien lo siente que a quien lo sufre.
No busquéis ser sabios a toda costa.
La locura también es una sabiduría.
Y la sabiduría, una locura.
Huid de los preceptos y de los que dan lecciones.
Tirad este libro.
Haced lo que queráis.
Y lo que podáis.
Llorad cuando haga falta.
Reíd.
Yo he reído mucho.
Me he reído del mundo, de los demás y de mí mismo.
Nada es muy importante.
Todo es trágico.
Todo lo que amamos morirá.
Y yo también moriré.
La vie est belle.
Me pone a reflexionar en lo que he estado observando en mí y en alguien de mi círculo. Hablaba con ella y le pregunté, ¿sabes en quién te conviertes cuando estás con X o Y persona o ante X o Y situación? ¿Hasta qué punto sabemos quienes somos? Y..., me quedo con la última cita.
Hay personas que sí se transforman cuando son ellas las que cambian una a una sus tablas. Mientras que hay otras a las que solo le salen nuevas ramas tras tener que podar varias.
Gracias por compartirnos esta lección, Álvaro 👌🏻🙏🏻
¡Hola Patricia! :)
Me alegra que te haya inspirado. Es una idea clásica que ya se preguntaron los filósofos de la antigüedad hace 2000 años. Las personas cambiamos, nos influyen el resto, hay cierta esencia en nosotros que se modifica, pero en el fondo, seguimos siendo los mismos. Cuidar quien nos influye es el primer paso para cuidarnos a nosotros. Hay que ser selectivo con quienes nos rodean.
Estoy en esa misma situacion , ahora mismo . Puedo dar fe de que no hay recetas para salir y esto me da la certeza de que no será para siempre
¡Hola Valentín! Te mando un fuerte abrazo, te entiendo y sí, se puede salir, el tiempo terminará por darnos la razón.
🤍
🤍
Es una de las frases más optimistas que he leido en los últimos dias. Que bueno que aún no sabemos quien podemos llegar a ser! El viaje de la vida continua a sorprendernos siempre.
¡Si! :)
Me alegra que te haya inspirado ❤️
Maravilloso texto, Álvaro. Gracias! ❣️
Gracias, me alegra que haya resonado contigo ❤️
Es inevitable para mí compararlo desde la parte jurídica, somos el mismo barco, aunque hayan cambiado todas o algunas de sus partes integrantes ❤️
Espero que esa parada estratégica en Puerto te devuelva a la mar más fuerte.
¡Gracias Isabel, seguro que sí! ❤️
Llegó cuando no lo pedía, pero lo necesitaba ❤️✨
De verdad, me alegra que te haya ayudado ❤️
Querer mucho al barco, mimarlo, confiar en él, es lo que te salva del naufragio.
¡Hola! :)
Así es, es un ejercicio brutal de confianza cuando uno menos confía. Necesitas que te den motivos, el entorno importa demasiado también, eso es clave.