Toda la razón. Me identifiqué mucho con lo de la libreta perfecta, florecitas aquí, garabatos lindos, colores etc. Y comienzas a ver muchas imágenes relacionadas a la libreta perfecta. Pero olvidas a la persona real, osea a tí. Sin querer nos convertimos en una copia barata de alguien. Poco a poco fui personalizando mi libreta, no es la mejor, pero es algo que me identifica a mí y no a alguien más. GRACIAS POR TU ARTÍCULO. VOY POR MI LIBRETA!
Sí, entiendo lo que dices, es que es algo que yo también he visto montones de veces. Vas a internet y a buscar inspiración y terminas pensando que lo tuyo es peor, sucio y feo. La realidad es que en internet solo publicar la foto perfecta editada de una libreta imposible de usar. Nadie que haya usado una libreta podrá tenerla tan limpia y ordenada. Es simplemente una ilusión.
El trabajo creativo y de escritura no se ve tan brillante como lo venden en redes.
Me alegro que te haya gustado, es algo que yo he notado y que ya había leído previamente. La escritura a mano y la lectura en papel favorecen la concentración y la memoria de aquello que leíste. Es una forma más efectiva de aprender.
Me gusta copiar frases que me impactan, editarlas con una bonita foto y ponerlas en mi estado de Whats app. Muchos de mis contactos las leen y sienten que les ayudan a reflexionar, a parar, a meditar... Hay frases que no termino de querer compartir pero me da pena que se "pierda" su profundidad y leyendo tu artículo lo he visto claro: esas frases van a ir a mi cuaderno. No necesitan ser vistas por nadie más, al menos no ahora. Formarán parte de lo que me nutre interiormente y desaparecerán de la memoria del móvil para estar más cerca en el cuaderno precioso, que para mí lo es independientemente de lo que le pueda parecer estéticamente a otros...
Esto que dices me ha gustado mucho. Guardar en tu cuaderno citas que te han resultado inspiradoras es la mejor forma de comenzar a recordar y conectar los pensamientos. Escribir a mano favorece la memoria de lo escrito y pronto verás patrones entre las diferentes citas, notarás que hay ciertos temas que siempre te han interesado.
Esto genera inspiración y te orienta a leer sobre esos temas más y más. Me gustó la idea.
Hay un fantasma que vive en el pulgar, ese esclavo que acaricia el vidrio frío de la pantalla buscando una migaja de sentido. Nos volvimos expertos en el movimiento mínimo, en el clic que nos hace creer que estamos vivos, mientras la mano derecha, la que aprendió a doler y a ensuciarse, se va olvidando del peso de la pluma. Se nos está atrofiando el alma a fuerza de tacto virtual.
Yo quiero recuperar el derecho a la mancha. Quiero que mi cuaderno tenga la cicatriz del café y el rastro de la grasa de la cena, porque esa es la única biografía que no miente. El algoritmo nos quiere limpios, nos quiere asépticos, nos quiere funcionando como relojes sin fricción. Pero yo no soy eso. Yo soy el que necesita sentir la resistencia del papel, el que necesita ver cómo la tinta se abre camino entre el caos de un pensamiento que nace con prisa, sin el permiso de nadie.
Volver al cuaderno es un acto de resistencia. Es la forma más honesta de decir que todavía existo, que mi memoria no es un servidor remoto en alguna parte del mundo, sino este montón de hojas maltratadas que llevo en la mochila. Es el refugio donde el pensamiento no se disuelve, donde lo que escribí ayer me mira a los ojos hoy y me pregunta si sigo siendo el mismo, o si solo soy otro náufrago de la velocidad.
No me importa si el papel se rompe. Me importa que la idea se quede ahí, grabada como una piedra, lejos de este ruido que nos devora. Escribir a mano es, al final, la única manera de saber que uno es dueño de su propio silencio.
Es cuaderno es una forma de hacerlo lento, de pensar despacio. De hecho, está científicamente demostrado que escribir a mano es mejor para la comprensión y la memoria de lo que se escribe. El torrente actual de información impide recordar y comprender nada.
Dejar de ser consumir y anotar despacio lo valioso permite comenzar a unir puntos, recordar y crear por uno mismo.
Muchas gracias Álvaro, eh llevado un cuaderno como parte de mi proceso de terapia pero le perdí el hilo por no llevarlo con un look “aesthetic”. Ahora entiendo que el problema no es mío, es de las falsas expectativas de perfeccionismo que nos dejamos implantar. Orgullosa de mi orden desordenado hecho cuaderno.❤️🩹
Es así, nos ha pasado a todos. En internet todos venden lo mejor, pero eso es pura fachada. Nadie que use un cuaderno de trabajo a diario lo tiene tan limpio y ordenado. Normalmente son un montón de ideas sin demasiado orden y llenas de tachones. Eso es signo de haber trabajo, de tener la mente en movimiento.
Magistral, Juanma. El espacio donde pasamos más tiempo es en nuestra mente, desde ahí el reto... y el cuaderno es el mejor desatascador biológico que existe. Quien se limita a pensar, se ahoga; quien escribe a mano, mapea y conquista. Pasar el pensamiento por el filtro de la mano es pura ingeniería para regular el sistema nervioso y recuperar la soberanía del tablero. Un post ultra necesario. Shalom a todos!
Hola, buenísimo y comenzaré a seguirte. Suelo usar libretas pero principalmente para temas de trabajo, tomando notas, compromisos, etc. Pero si quiero tocar temas de trabajo, deporte, o cuestiones de la vida personal? Que me recomendarías, una sola libreta y seguir una especie de metodología u orden ella o una libreta para cada tema?
Las dos me hacen sentido, pero tener varias implica ser consciente que debo saltar de una a la otra al momento de escribir una idea y quizá ahí hay un desafío, y por otra parte tener una sola implica un método para luego encontrar los temas de los que escribiste o apuntaste algo. Qué crees?
Tu pregunta es muy interesante. La verdad es que puedes hacerlo como te plazca, la diferencia no es tan grande. Si tienes varias, tendrás que cargar con varias, pero también tendrás muchas más hojas por libreta para cada tema. Si llevas todo en una es más cómodo, pero el problema es que la agotarás antes.
La cuestión del orden basta con segmentar la libreta por grupos, dividiendo las hojas de la libreta por grupos. En este caso, te recomiendo usar unas pestañas o pegatinas adhesivas de plástico que puedes pegar en la parte superior para dividir secciones.
En caso de que una sección se llene antes que otra, simplemente mueve esta pestaña a otras páginas para ganar más espacio. ¿Me explico?
Imagina que cada sección tiene 40 hojas y una sección ya llegó a 40 y el resto no. En ese caso, mueve la pestaña a otra nueva parte de la libreta y continúa por ahí con esa sección, ocupando espacio que antes era de una sección previa.
Espero que haya quedado más o menos claro. Puede volverse un poco caótico si tienes muchas secciones, no te recomendaría más de 2 o 3. ¡Saludos!
Escribir me ha permitido entender el presente a través del pasado, pudiendo volver a él siendo sincera y honesta conmigo misma. A través de la escritura el pasado no se vuelve maleable, me ha encantado esta frase y no puedo estar más de acuerdo.
Me alegra que te haya inspirado. Esto que te ha gustado de que el pasado no se vuelve maleable es el motivo por el que me gusta escribir un diario. Al dejar por escrito lo que sucedió ese día me aseguro de que ningún día pase en vano, todos los días quiero hacer cosas para dejar registrado lo que hice y además, así no se pierde en la memoria.
Tener a mano siempre esos cuadernos e irlos completando a lo largo de nuestra vida para recordar quienes éramos, qué nos interesaba en cada época, cuáles eran nuestras obsesiones.... En definitiva, un retrato de quiénes somos. ¡Qué bonito!
Exacto, esta clase de cuadernos son muy satisfactorios porque nos sirven de biografía para el paso del tiempo y también nos ayudan durante el proceso a ser más creativos y aprender mejor. Hay que bajar el nivel de ruido de las redes sociales e ir a un ritmo más lento para poder entender y crear por nosotros mismos.
Es así como logro escribir tanto y estudiar, básicamente.
Me alegra que te haya gustado, esta idea me llevaba tiempo rondando la cabeza. Vivimos rodeados de ruido, pero esto no nos ayuda en nada. Hay que tener un espacio de reflexión lenta a partir del cual poder crear y pensar por nosotros mismos. Esto fue lo que me ayudó a comenzar a escribir en Substack, de hecho.
Me alegra que te haya inspirado, de verdad. Es algo que me ha pasado desde hace tiempo. He notado y que tomarte el tiempo de apuntar las cosas y reflexionar sobre ello reduce la cantidad de contenido consumido, pero aumenta muchísimo tu comprensión y memoria.
Esto, a largo plazo, es todo lo necesario para comenzar a ser creativo, pensar por uno mismo y comenzar proyectos apasionantes.
Extraordinario! Gracias. Estoy por iniciar un programa que se llama Narrativa Estrategica, y tiene que ver con explorar y construir a través de nuestras historias, la voz de nuestra marca, de nuestro negocio digital, creo que es una gran oportunidad para aplicar estas ideas del cuaderno y la escritura en físico
Me alegra que te haya inspirado. La verdad es que sí puede servir. La ventaja de escribir a mano es que te obliga a salirte de la espiral de contenido continuo y te obliga a ponerlo en orden. Además, hay evidencia científica de que escribir a mano ayuda más a la memoria y conexión de esas ideas que hacerlo en ordenador. Es una forma excelente de aprender.
Falta ese espacio de pensamiento, ideas sobran, pero no nos damos ese espacio.
Tal cual, de a poco lo experimento y es así. Frente al papel y trazo con la mano, sea escribiendo o garabateando dibujos tipo visual thinking, pasa mucho tiempo en El que me siento inmerso. Frente al teclado y Notion y todas esas cosas (muy útiles para un orden posterior) hay una magia que no ocurre...me pongo ansioso, como si escribiera un posteo para Instagram
Amo las libretas, siempre he sabido (y querido) escribir datos random, pensamientos míos, algo que me gustó mucho en el día.
Lo que no puedo hacer es comenzar la bendita libreta, me da pesar porque estoy acostumbrada a ver en internet que las chicas llevan su libreta organizada, y si yo no la llevo así siento que soy desorganizada y que obvio no debo ser así, justo esta noche antes de leer esto he pensado "y que más da que esté desorganizado, si es para vaciar mi mente, y es para mi".
Hay un fantasma que vive en el pulgar, ese esclavo que acaricia el vidrio frío de la pantalla buscando una migaja de sentido. Nos volvimos expertos en el movimiento mínimo, en el clic que nos hace creer que estamos vivos, mientras la mano derecha, la que aprendió a doler y a ensuciarse, se va olvidando del peso de la pluma. Se nos está atrofiando el alma a fuerza de tacto virtual.
Yo quiero recuperar el derecho a la mancha. Quiero que mi cuaderno tenga la cicatriz del café y el rastro de la grasa de la cena, porque esa es la única biografía que no miente. El algoritmo nos quiere limpios, nos quiere asépticos, nos quiere funcionando como relojes sin fricción. Pero yo no soy eso. Yo soy el que necesita sentir la resistencia del papel, el que necesita ver cómo la tinta se abre camino entre el caos de un pensamiento que nace con prisa, sin el permiso de nadie.
Volver al cuaderno es un acto de resistencia. Es la forma más honesta de decir que todavía existo, que mi memoria no es un servidor remoto en alguna parte del mundo, sino este montón de hojas maltratadas que llevo en la mochila. Es el refugio donde el pensamiento no se disuelve, donde lo que escribí ayer me mira a los ojos hoy y me pregunta si sigo siendo el mismo, o si solo soy otro náufrago de la velocidad.
No me importa si el papel se rompe. Me importa que la idea se quede ahí, grabada como una piedra, lejos de este ruido que nos devora. Escribir a mano es, al final, la única manera de saber que uno es dueño de su propio silencio.
Este año empecé con mi cuaderno físico. No sabía muy bien por dónde, así que cometí todos los errores posibles. Creía que será más fácil llevar un diario, pero sin el hábito todo parece cursi.
Entonces pasé a citas y resúmenes. Estabien bien, hasta que transcribí una cita de Emerson que decía más o menos cómo: quiero leerte, nada de copiar más ideas.
Y sí, eso fue lo que hice.
En las páginas siguientes empecé con una idea vaga al comienzo. Una vivencia, una reflexión, una maraña de cosas que iba tomando forma a medida que escribía.
No pensaba, el acta de escribir era pensar por sí solo.
Me releía. Reía una poco, sabía que había ahí, aunque no era lo más organizado o, incluso, coherente. Pero era mío.
Hoy ese cuaderno ya se acabó. Solo me duró 6 meses, cuando pensaba que serían años.
Voy por el segundo y cada vez es más fácil.
Más liberador.
Gracias!!! Me encantó tu escrito y tiene los mejores tips que me hubiera gustado leer al principio.
Toda la razón. Me identifiqué mucho con lo de la libreta perfecta, florecitas aquí, garabatos lindos, colores etc. Y comienzas a ver muchas imágenes relacionadas a la libreta perfecta. Pero olvidas a la persona real, osea a tí. Sin querer nos convertimos en una copia barata de alguien. Poco a poco fui personalizando mi libreta, no es la mejor, pero es algo que me identifica a mí y no a alguien más. GRACIAS POR TU ARTÍCULO. VOY POR MI LIBRETA!
¡Hola Ignacio! :)
Sí, entiendo lo que dices, es que es algo que yo también he visto montones de veces. Vas a internet y a buscar inspiración y terminas pensando que lo tuyo es peor, sucio y feo. La realidad es que en internet solo publicar la foto perfecta editada de una libreta imposible de usar. Nadie que haya usado una libreta podrá tenerla tan limpia y ordenada. Es simplemente una ilusión.
El trabajo creativo y de escritura no se ve tan brillante como lo venden en redes.
Gracias, Álvaro.
Excelente artículo. La idea de "lentitud analógica" me ha calado.
Saludos
¡Hola Julio! :)
Me alegro que te haya gustado, es algo que yo he notado y que ya había leído previamente. La escritura a mano y la lectura en papel favorecen la concentración y la memoria de aquello que leíste. Es una forma más efectiva de aprender.
Espero que te sirva.
Me gusta copiar frases que me impactan, editarlas con una bonita foto y ponerlas en mi estado de Whats app. Muchos de mis contactos las leen y sienten que les ayudan a reflexionar, a parar, a meditar... Hay frases que no termino de querer compartir pero me da pena que se "pierda" su profundidad y leyendo tu artículo lo he visto claro: esas frases van a ir a mi cuaderno. No necesitan ser vistas por nadie más, al menos no ahora. Formarán parte de lo que me nutre interiormente y desaparecerán de la memoria del móvil para estar más cerca en el cuaderno precioso, que para mí lo es independientemente de lo que le pueda parecer estéticamente a otros...
¡Hola Mariluz! :)
Esto que dices me ha gustado mucho. Guardar en tu cuaderno citas que te han resultado inspiradoras es la mejor forma de comenzar a recordar y conectar los pensamientos. Escribir a mano favorece la memoria de lo escrito y pronto verás patrones entre las diferentes citas, notarás que hay ciertos temas que siempre te han interesado.
Esto genera inspiración y te orienta a leer sobre esos temas más y más. Me gustó la idea.
Hay un fantasma que vive en el pulgar, ese esclavo que acaricia el vidrio frío de la pantalla buscando una migaja de sentido. Nos volvimos expertos en el movimiento mínimo, en el clic que nos hace creer que estamos vivos, mientras la mano derecha, la que aprendió a doler y a ensuciarse, se va olvidando del peso de la pluma. Se nos está atrofiando el alma a fuerza de tacto virtual.
Yo quiero recuperar el derecho a la mancha. Quiero que mi cuaderno tenga la cicatriz del café y el rastro de la grasa de la cena, porque esa es la única biografía que no miente. El algoritmo nos quiere limpios, nos quiere asépticos, nos quiere funcionando como relojes sin fricción. Pero yo no soy eso. Yo soy el que necesita sentir la resistencia del papel, el que necesita ver cómo la tinta se abre camino entre el caos de un pensamiento que nace con prisa, sin el permiso de nadie.
Volver al cuaderno es un acto de resistencia. Es la forma más honesta de decir que todavía existo, que mi memoria no es un servidor remoto en alguna parte del mundo, sino este montón de hojas maltratadas que llevo en la mochila. Es el refugio donde el pensamiento no se disuelve, donde lo que escribí ayer me mira a los ojos hoy y me pregunta si sigo siendo el mismo, o si solo soy otro náufrago de la velocidad.
No me importa si el papel se rompe. Me importa que la idea se quede ahí, grabada como una piedra, lejos de este ruido que nos devora. Escribir a mano es, al final, la única manera de saber que uno es dueño de su propio silencio.
¡Hola Ulises! :)
Lo que dices es interesante.
Es cuaderno es una forma de hacerlo lento, de pensar despacio. De hecho, está científicamente demostrado que escribir a mano es mejor para la comprensión y la memoria de lo que se escribe. El torrente actual de información impide recordar y comprender nada.
Dejar de ser consumir y anotar despacio lo valioso permite comenzar a unir puntos, recordar y crear por uno mismo.
Ahí está la clave.
Muchas gracias Álvaro, eh llevado un cuaderno como parte de mi proceso de terapia pero le perdí el hilo por no llevarlo con un look “aesthetic”. Ahora entiendo que el problema no es mío, es de las falsas expectativas de perfeccionismo que nos dejamos implantar. Orgullosa de mi orden desordenado hecho cuaderno.❤️🩹
¡Hola María! :)
Es así, nos ha pasado a todos. En internet todos venden lo mejor, pero eso es pura fachada. Nadie que use un cuaderno de trabajo a diario lo tiene tan limpio y ordenado. Normalmente son un montón de ideas sin demasiado orden y llenas de tachones. Eso es signo de haber trabajo, de tener la mente en movimiento.
Mis cuadernos son un desastre, ni imaginas.
Magistral, Juanma. El espacio donde pasamos más tiempo es en nuestra mente, desde ahí el reto... y el cuaderno es el mejor desatascador biológico que existe. Quien se limita a pensar, se ahoga; quien escribe a mano, mapea y conquista. Pasar el pensamiento por el filtro de la mano es pura ingeniería para regular el sistema nervioso y recuperar la soberanía del tablero. Un post ultra necesario. Shalom a todos!
Hola, buenísimo y comenzaré a seguirte. Suelo usar libretas pero principalmente para temas de trabajo, tomando notas, compromisos, etc. Pero si quiero tocar temas de trabajo, deporte, o cuestiones de la vida personal? Que me recomendarías, una sola libreta y seguir una especie de metodología u orden ella o una libreta para cada tema?
Las dos me hacen sentido, pero tener varias implica ser consciente que debo saltar de una a la otra al momento de escribir una idea y quizá ahí hay un desafío, y por otra parte tener una sola implica un método para luego encontrar los temas de los que escribiste o apuntaste algo. Qué crees?
Gracias por los consejos.
¡Hola! :)
Tu pregunta es muy interesante. La verdad es que puedes hacerlo como te plazca, la diferencia no es tan grande. Si tienes varias, tendrás que cargar con varias, pero también tendrás muchas más hojas por libreta para cada tema. Si llevas todo en una es más cómodo, pero el problema es que la agotarás antes.
La cuestión del orden basta con segmentar la libreta por grupos, dividiendo las hojas de la libreta por grupos. En este caso, te recomiendo usar unas pestañas o pegatinas adhesivas de plástico que puedes pegar en la parte superior para dividir secciones.
En caso de que una sección se llene antes que otra, simplemente mueve esta pestaña a otras páginas para ganar más espacio. ¿Me explico?
Imagina que cada sección tiene 40 hojas y una sección ya llegó a 40 y el resto no. En ese caso, mueve la pestaña a otra nueva parte de la libreta y continúa por ahí con esa sección, ocupando espacio que antes era de una sección previa.
Espero que haya quedado más o menos claro. Puede volverse un poco caótico si tienes muchas secciones, no te recomendaría más de 2 o 3. ¡Saludos!
Escribir me ha permitido entender el presente a través del pasado, pudiendo volver a él siendo sincera y honesta conmigo misma. A través de la escritura el pasado no se vuelve maleable, me ha encantado esta frase y no puedo estar más de acuerdo.
Gracias.
¡Hola Alba! :)
Me alegra que te haya inspirado. Esto que te ha gustado de que el pasado no se vuelve maleable es el motivo por el que me gusta escribir un diario. Al dejar por escrito lo que sucedió ese día me aseguro de que ningún día pase en vano, todos los días quiero hacer cosas para dejar registrado lo que hice y además, así no se pierde en la memoria.
Esto le da sentido a cada día vivido.
Tener a mano siempre esos cuadernos e irlos completando a lo largo de nuestra vida para recordar quienes éramos, qué nos interesaba en cada época, cuáles eran nuestras obsesiones.... En definitiva, un retrato de quiénes somos. ¡Qué bonito!
¡Hola Irene! :)
Exacto, esta clase de cuadernos son muy satisfactorios porque nos sirven de biografía para el paso del tiempo y también nos ayudan durante el proceso a ser más creativos y aprender mejor. Hay que bajar el nivel de ruido de las redes sociales e ir a un ritmo más lento para poder entender y crear por nosotros mismos.
Es así como logro escribir tanto y estudiar, básicamente.
Gracias Álvaro
¡Hola Jackie! :)
Me alegra que te haya gustado, esta idea me llevaba tiempo rondando la cabeza. Vivimos rodeados de ruido, pero esto no nos ayuda en nada. Hay que tener un espacio de reflexión lenta a partir del cual poder crear y pensar por nosotros mismos. Esto fue lo que me ayudó a comenzar a escribir en Substack, de hecho.
Excelente y valioso aporte. Saludos
¡Hola Christian! :)
Me alegra que te haya inspirado, de verdad. Es algo que me ha pasado desde hace tiempo. He notado y que tomarte el tiempo de apuntar las cosas y reflexionar sobre ello reduce la cantidad de contenido consumido, pero aumenta muchísimo tu comprensión y memoria.
Esto, a largo plazo, es todo lo necesario para comenzar a ser creativo, pensar por uno mismo y comenzar proyectos apasionantes.
Extraordinario! Gracias. Estoy por iniciar un programa que se llama Narrativa Estrategica, y tiene que ver con explorar y construir a través de nuestras historias, la voz de nuestra marca, de nuestro negocio digital, creo que es una gran oportunidad para aplicar estas ideas del cuaderno y la escritura en físico
¡Hola Marcos! :)
Me alegra que te haya inspirado. La verdad es que sí puede servir. La ventaja de escribir a mano es que te obliga a salirte de la espiral de contenido continuo y te obliga a ponerlo en orden. Además, hay evidencia científica de que escribir a mano ayuda más a la memoria y conexión de esas ideas que hacerlo en ordenador. Es una forma excelente de aprender.
Falta ese espacio de pensamiento, ideas sobran, pero no nos damos ese espacio.
Tal cual, de a poco lo experimento y es así. Frente al papel y trazo con la mano, sea escribiendo o garabateando dibujos tipo visual thinking, pasa mucho tiempo en El que me siento inmerso. Frente al teclado y Notion y todas esas cosas (muy útiles para un orden posterior) hay una magia que no ocurre...me pongo ansioso, como si escribiera un posteo para Instagram
Amo las libretas, siempre he sabido (y querido) escribir datos random, pensamientos míos, algo que me gustó mucho en el día.
Lo que no puedo hacer es comenzar la bendita libreta, me da pesar porque estoy acostumbrada a ver en internet que las chicas llevan su libreta organizada, y si yo no la llevo así siento que soy desorganizada y que obvio no debo ser así, justo esta noche antes de leer esto he pensado "y que más da que esté desorganizado, si es para vaciar mi mente, y es para mi".
Ojalá no dejar de nuevo esas libretas imperfectas
Hay un fantasma que vive en el pulgar, ese esclavo que acaricia el vidrio frío de la pantalla buscando una migaja de sentido. Nos volvimos expertos en el movimiento mínimo, en el clic que nos hace creer que estamos vivos, mientras la mano derecha, la que aprendió a doler y a ensuciarse, se va olvidando del peso de la pluma. Se nos está atrofiando el alma a fuerza de tacto virtual.
Yo quiero recuperar el derecho a la mancha. Quiero que mi cuaderno tenga la cicatriz del café y el rastro de la grasa de la cena, porque esa es la única biografía que no miente. El algoritmo nos quiere limpios, nos quiere asépticos, nos quiere funcionando como relojes sin fricción. Pero yo no soy eso. Yo soy el que necesita sentir la resistencia del papel, el que necesita ver cómo la tinta se abre camino entre el caos de un pensamiento que nace con prisa, sin el permiso de nadie.
Volver al cuaderno es un acto de resistencia. Es la forma más honesta de decir que todavía existo, que mi memoria no es un servidor remoto en alguna parte del mundo, sino este montón de hojas maltratadas que llevo en la mochila. Es el refugio donde el pensamiento no se disuelve, donde lo que escribí ayer me mira a los ojos hoy y me pregunta si sigo siendo el mismo, o si solo soy otro náufrago de la velocidad.
No me importa si el papel se rompe. Me importa que la idea se quede ahí, grabada como una piedra, lejos de este ruido que nos devora. Escribir a mano es, al final, la única manera de saber que uno es dueño de su propio silencio.
Era justo lo que necesitaba leer en este momento en el que busco alejarme del ruido digital.
Este año empecé con mi cuaderno físico. No sabía muy bien por dónde, así que cometí todos los errores posibles. Creía que será más fácil llevar un diario, pero sin el hábito todo parece cursi.
Entonces pasé a citas y resúmenes. Estabien bien, hasta que transcribí una cita de Emerson que decía más o menos cómo: quiero leerte, nada de copiar más ideas.
Y sí, eso fue lo que hice.
En las páginas siguientes empecé con una idea vaga al comienzo. Una vivencia, una reflexión, una maraña de cosas que iba tomando forma a medida que escribía.
No pensaba, el acta de escribir era pensar por sí solo.
Me releía. Reía una poco, sabía que había ahí, aunque no era lo más organizado o, incluso, coherente. Pero era mío.
Hoy ese cuaderno ya se acabó. Solo me duró 6 meses, cuando pensaba que serían años.
Voy por el segundo y cada vez es más fácil.
Más liberador.
Gracias!!! Me encantó tu escrito y tiene los mejores tips que me hubiera gustado leer al principio.