La lectura no es una competición (por esto dejé Goodreads)
La obsesión por la cantidad me arruinó la lectura
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🏷️ Categorías: Aprendizaje, Literatura.
Lee menos.
La obsesión por la velocidad ha convertido la lectura en otra forma de consumo ansioso. Eso es lo que sentí cuando abrí Goodreads en enero con la ilusión de querer hacer el reto de leer 52 libros al año, o sea leer 1 libro a la semana. Absurda idea, pero en su momento me sedujo, como si el único objetivo de leer fuese acumular leídos. Reduje la lectura a un número, como quien cuenta calorías.
Por suerte, todo se vino abajo a los pocos meses.
En febrero, con el libro número 6 en la mano, ya entendí que eso no tenía sentido para mi. En lugar de pensar en cantidad, empecé a pensar en calidad, en leer lento pero interiorizar y aplicar todas esas ideas geniales que subrayaba y que en los 5 libros anteriores no sirvieron para nada más que ser olvidadas a la semana.
Tardé casi 3 meses en terminar el libro número 6.
Ese libro fue Decídete: Cómo tomar las mejores decisiones en la vida y en el trabajo, de los autores Chip Heath y Dan Heath. Así es, casi 3 meses para un libro. El libro era una mina de oro, cada pocas páginas debía detenerme, anotar algo y pensar cómo aplicar esa idea en mi vida. El libro me seguía a todas partes y durante semanas me esforcé por cambiar mis hábitos e incluir así las claves del libro hasta que se volvieran naturales. Fue tan nutritivo surgió hasta una serie 3 artículos.
Por qué tomamos malas decisiones (y cómo evitarlo) - Parte 1
Por qué tomamos malas decisiones (y cómo evitarlo) - Parte 2
Por qué tomamos malas decisiones (y cómo evitarlo) - Parte 3
1 solo libro me dio más ideas que los otros 5 previos juntos.
¿Cómo pudo ser eso?
Cuestión de velocidad.
Si hubiese leído lento los otros 5 libros, me habrían transformado igual, pero en su lugar, me dejé llevar por la ansiedad de querer aumentar la lista de “Leídos”. Me salí de Goodreads, borré mi cuenta, dejé el reto de lectura, era absurdo.
Hemos convertido la lectura en simple obsesión por consumir.
Incluso eso, leer, un acto privado, se ha convertido en una tabla más donde anotar tus rendimientos y compararte públicamente con el resto, como si el objetivo de la literatura fuese tener la lista más larga de libros leídos. Sin sentido.
La cruda realidad es que nadie cambia de vida por terminar un libro.
No funciona así.
Los libros que te cambian son los que se leen despacio, necesitas interiorizar esas palabras, darles un sentido dentro de tu forma de ver el mundo. Lo dije así en mi diario: “Para que un libro te cambie la vida, debes convertirte en ese libro”. Y lo sigo creyendo, porque un libro no debería quedarse en tu estantería y olvidarlo.
Debes convertirte en ese libro y eso es un proceso lento.
Eso es lo que casi nadie está dispuesto a hacer. Lo cómodo es pasar páginas leyendo por encima como quien hace scroll en Twitter. Leer un libro en dos tardes es fácil, lo difícil es cerrar el libro y darte cuenta de que ahora tienes que cambiar tus hábitos, conversaciones, rutinas y decisiones durante meses de forma hasta que hagas inconsciente esos actos. Lo difícil es aceptar que una frase puede obligarte a replantearte la vida que llevas años construyendo.
Eso sí da miedo.
Lo mismo aplica a los vídeos, podcasts, newsletters, conversaciones y películas. Se han convertido en un consumo rápido e indigesto, con una velocidad de vértigo que el cerebro no puede asimilar. Por eso, el mejor consejo de lectura que puedo dar es este: lee menos, lee lento.
Deja a los libros el tiempo suficiente para que puedan cambiarte la vida.
¿Quieres saber más? Aquí van 3 ideas relacionadas para profundizar:
✍️ Te toca a ti: ¿Cuántas ideas de los libros que has leído en el último año has aplicado de forma real en tu vida?
💭 Cita del día: «Los libros pueden ser peligrosos. Los mejores deberían etiquetarse como ‘Esto puede cambiarte la vida’.» — Helen Exley
¡Nos vemos en la próxima! 👋






Mi respuesta a eso es fácil: dejemos que cada uno lea como le dé la gana. Hay libros que necesitas leerlos despacio, otros que los devoras en unos días y tampoco todos los libros tienen que cambiarte la vida porque hay quien irá buscando en la lectura una forma de evadirse o de entretenerse y pasar un buen rato con una historia. ¿Que no te funcionan los retos? No te los pongas, no pasa nada. A mí ponerme un reto me ayudó a retomar el hábito y ahora, aunque me marco un reto de Goodreads con una cifra simbólica, ya superé esa etapa porque ya tengo el hábito y voy a mi bola leyendo. Es muy difícil, pero hay que intentar no dejarse arrastrar por lo que vemos en las redes 🙈
Yo también he notado cierta competición en el tema libros.Otra cosa es también la sensación de que tienes que tener una biblioteca muy amplia, pero para nada se dan cuenta de que puedes leer los libros de la biblioteca. No todo el mundo podemos comprarnos los libros que queremos, ni tampoco tenemos espacio. Puedes tener una biblioteca buena, pero no leer ni la mitad.