La carta de Einstein a su hijo que revela el secreto para aprender cualquier cosa
Notas de gigantes - Número 57
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La siguiente carta es parte de nuestra colección “Notas de gigantes“, en la que exploramos los pensamientos y la vida de las grandes mentes de la humanidad.
🏷️ Categorías: Aprendizaje, Atención.
El 25 de noviembre de 1915, Einstein presentó la teoría general de la relatividad ante la Academia Prusiana de Ciencias. Ese trabajo, construido durante casi una década, lo llevó a la fama global y le otorgó su lugar en la historia de la física.
Pocos días antes, escribió una carta reveladora a su hijo de 11 años.
La carta era para Hans Albert, que vivía en Viena con su madre, Mileva, y su hermano Eduard (Lawson, 2008). La carta no habla de ciencia, pero sí habla de aprendizaje, atención y de la curiosidad como forma de vida.

Mi querido Albert,
Ayer recibí tu carta y me alegró mucho. Temía que ya no quisieras escribirme.
Me dijiste cuando estuve en Zúrich que te resulta incómodo cuando voy a verte. Por eso creo que sería mejor que nos encontremos en otro lugar, donde nadie interfiera con nuestra comodidad.
De cualquier manera, insistiré en que cada año pasemos un mes entero juntos, para que veas que tienes un padre que te quiere. También puedes aprender de mí cosas buenas y hermosas, que otros no pueden ofrecerte tan fácilmente.
Lo que he logrado con tanto esfuerzo no debe ser solo para los extraños, sino especialmente para mis hijos. Estos días he terminado una de las obras más bellas de mi vida. Cuando seas mayor, te la contaré.
Me alegra mucho que disfrutes del piano.
Para tu edad, el piano y la carpintería me parecen las mejores actividades, incluso mejores que la escuela. Porque son cosas que encajan contigo de una forma natural. Toca lo que te guste, incluso si el profesor no lo ha asignado.
Así es como más se aprende: cuando haces algo con tanto disfrute que no te das cuenta de que el tiempo pasa.
A veces estoy tan absorto en mi trabajo que me olvido del almuerzo.
Dale un beso a Tete de parte de tu padre.
Saludos a mamá.
El aprendizaje surge de forma natural
Esta frase lo es todo: “Así es como más se aprende: cuando haces algo con tanto disfrute que no te das cuenta de que el tiempo pasa.”
Para Einstein, la clave del aprendizaje está en hacer algo por pasión, algo que sea tan natural para ti que puedas aprender sin darte cuenta de que aprendes. No fuerza a su hijo a hacer lo que se supone que debería hacer, le recomienda la carpintería y el piano porque sabe que le resultan atractivas y naturales.
Ahí es donde alguien puede brillar.
Como cuando haces algo guiado por tus pasiones, ser bueno es inevitable.
Para alguien que no disfrute de tocar el piano, practicar 2 horas puede ser un infierno y le costará mantener la atención.
Para alguien que disfrute de tocar el piano, practicar 3 horas puede ser un goce y pondrá toda su atención al proceso.
Aplica a todo. A más te empeñas en hacer aquello que no te gusta solo porque es lo que esperan de ti, más de alejas de descubrir tu auténtico potencial. Para ser un genio, primero hay que saber qué es aquello que harías por horas por puro placer.
Quienes son curiosos y apasionados por algo, acabaran brillando ahí.
Fluir
«El mundo no puede rechazar a quien viene desde la pasión. Mantente enfocado en lo que amas» — Robert Greene, Mastery
Einstein intuyó algo que hoy la psicología ha dado nombre: Estado de flujo.
Hablo de ese momento en el que estás tan inmerso en lo que haces que olvidas hasta la hora que es y si tenías hambre. Seguro que alguna cosa te hace sentirlo, ¿verdad? Este estado de flujo permite todos tus logros y entender cómo funciona es clave para aprovecharlo al máximo.
Lo más importante que debes saber es que es un estado transitorio.
No puedes estar 24 horas en estado de flujo porque consume demasiada energía y produce fatiga mental, por lo que la forma óptima es ir de un extremo a otro, con descansos plenos y con estados de flujo plenos.
Así me gusta hacerlo:
Trabajo 50 minutos enfocado en 1 sola cosa.
Tomo 10 minutos de descanso (paseo, riego mis plantas, miro el paisaje…)
Cada 4 o 5 ciclos, me doy un descanso largo de 15 a 30 minutos.
Además, debes evitar las interrupciones durante el estado de flujo.
Para que te hagas una idea, tardamos unos 25 minutos en volver al estado de flujo tras ser distraídos (Mark et al., 2008) y el alrededor del 50% de la gente no puede pasar una sola hora sin distraerse (Dropbox, 2023). Esa es la raíz de todo el problema, ya que sin atención plena no puedes lograr nada significativo.
La forma más fácil de volverse bueno en algo es hacer cosas que te absorban lo suficiente como para desaparecer dentro de ellas.
Quizá nunca lleguemos a ser Einstein, pero sí está claro que la genialidad empieza con disfrute y curiosidad. Sé curioso y prueba de todo, así encontrarás lo que te apasiona. Solo así podrás cultivar algo con pasión ardiente y brillar en ello.
Solo fluye y disfruta del proceso.
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✍️ Te toca a ti: ¿Qué actividad harías durante horas sin darte cuenta del tiempo, como si el aprendizaje ocurriera sin esfuerzo?
💭 Cita del día: «La mayoría de las personas se enfocan en lo incorrecto; se enfocan en el resultado, no en el proceso.» — Ronda Rousey, My Fight / Your Fight
¡Nos vemos en la próxima! 👋






Gracias por tanto, creo que nunca me había sentido con esa hambre de levantarme, tomarme mi café y leerte. Es un placer que hace que los minutos se pasen tan rápido, porque quiero seguir leyendo pero hay otras actividades pendientes. Gracias es un gusto leerte.
839047 gracias,una lectura para reflexionar acerca de la vida diaria,que estoy haciendo que me apasione